MENSAJES
DEL PADRE PÍO A UN ALMA
PRIMER
MENSAJE

El Padre Pío, durante su vida, se aparecía a muchos por bilocación. Después de su muerte continúa manifestándose a ciertas personas. Estos son los mensajes que entregó a un alma privilegiada para que los diera a conocer al mundo.
"El Padre Pío estaba rodeado por una luz maravillosa, en medio de flores
y circundado de Angeles. Sus llagas eran luminosas, pero sobre todo la llaga del
costado. Sobre el pecho tenía una Cruz, pero sin Crucificado. El Crucificado
era el mismo Padre Pío.
En seguida, le trasmitió un MENSAJE que dice así:
"Querido hermano... escribe:"
¡No tengas miedo! ¡Soy el Padre
Pío!¡Viva eternamente Cristo,
Rey y Señor de todo el universo!
Desde el trono de mi gloria, te hago llegar mi palabra, mientras estás en el
mar tempestuoso de la vida humana, que se debate y nada en el estiércol de toda
clase de inmundicias.
Yo, Padre Pío, amante de Jesús
Crucificado, copia viviente de su vida
crucificada, tengo el permiso de comunicarte todo lo que me sucedió apenas
expirado.
El Omnipotente
Dios; justísimo y amabilísimo, permitió que mi alma
permaneciese todavía tres días en el globo terráqueo, a los píes del Tabernáculo
(Sagrario),
para reparar todas las irreverencias que se habían cometido en el lugar santo
de Dios, a causa de mi presencia atendiendo la gente.
(Nota nuestra: Era muy difícil controlar el comportamiento de los fieles en las largas filas de espera, mientras el Padre Pío estaba confesando. Así que cuidado con las faltas de reverencia dentro del templo, hay sacerdotes que son permisivos y permiten vestimentas no adecuadas en misa y en otras actividades dentro de la iglesia, principalmente en los meses de verano. Algunas personas, tanto hombres como mujeres asisten a la Santa Misa con ropas no adecuadas, ofenden a Dios al no asistir convenientemente. Hombres: pantalones sueltos, largos, por ningún motivo pantalones cortos, camisas abrochadas, dejar solamente abierto el primer botón. Perfectamente aseados, si no usan barba, afeitados. Mujeres: con vestido y con el largo adecuado, por ningún motivo los escotes y la ropa demasiado ceñida. El Padre Pío se referirá más abajo a esto mismo).
El alma enamorada de Dios, conociendo a la luz del Sol Eterno que se
aproxima la belleza de Dios, se
precipita por si misma a dar al Señor el último testimonio de amor y reparación.
Por lo tanto no hay que maravillarse por aquellos tres días de reparación. Al
mismo tiempo fui hallado digno de ser semejante a Cristo hasta en el ingreso en
la fulgente gloria que me esperaba. ¿No permaneció Cristo tres días y tres noches en el
sepulcro? El cuerpo virginal de nuestra dulcísima Madre
Inmaculada, ¿acaso no quedó en la tierra tres días y tres noches?
Inescrutables designios de Dios que la razón humana no puede comprender.
Durante ese tiempo, el alma Santísima de Jesús gozaba de la gloria beatífica
de la Divinidad en el seno de su Padre
Celestial; en cambio para mí, los tres días
pasados al pie del Tabernáculo (Sagrario) fueron bastante penosos.
Después, el alma emprendió su vuelo, deteniéndose en las mansiones de la gloria para contemplar toda la grandeza de un Dios Omnipotente. Luego franqueé el último umbral donde el alma abismada, contempla todos los arcanos que se gozan en el Paraíso (ver nota al final).
No hablo del gran premio que he merecido por
tantos sufrimientos
soportados en la tierra, pues, si me fuera posible, hubiera preferido quedarme
en la tierra para sufrir hasta el fin del mundo para reparar por la gran
Majestad de Dios tan ultrajada y para poder salvar todavía más almas.
¡Oh almas negligentes.. .valorad vuestra existencia! ¡Haced de ella un
gran tesoro para la vida eterna!
Pero mi misión continuará
todavía.. No permaneceré inactivo.
Acompañaré a las almas que me fueron queridas y vigilaré a las que vacilen en
la Fe. Estaré con vosotros mientras así lo disponga la Divina
Voluntad.
¡Invocadme
en vuestros momentos penosos, en el tempestuoso valle de lágrimas! Os ayudaré
y os asistiré para que no vacile vuestra Fe y deis gloria al Señor que os ha
creado de la nada.
En el Cielo estoy en constante coloquio con
Dios para salvar las almas,
pero especialmente recurro a la Reina del Cielo y de la tierra junto a Nuestra Señora, desempeño mi misión... Es tiempo de gran corrupción en el mundo,
pero es también tiempo de gran Misericordia por parte de Dios, que sigue
esperando que sean utilizados sus méritos infinitos.
"Te he dicho que hice mi Purgatorio al pie del Tabernáculo. Esta ha
sido la voluntad del Señor. Habría podido hacerlo más prolongado y de
distinto modo. Mi Purgatorio lo hice en vida sobre la tierra, signado con las
llagas de Jesús Crucificado y con el alma continuamente en penosa congoja,
semejante a la que padeció Jesús en la Cruz en su dolorosa agonía. He podido
vivir tanto, gracias a la asistencia que me proporcionaba el Señor.
¿Quieres
saber cuál es mi gloria? Sólo puedes formarte de ello una pálida idea.
Hay
gozos paradisíacos que se descubren siempre de nuevo, y uno queda siempre
extasiado... Pero no hay para todos la misma gloria... El alma que ha amado más,
que ha sufrido más y que se mantuvo en la verdadera pureza, esa alma es capaz
de saborear mucho mejor el misterio incomparable de la Celestial
Jerusalén.
Yo
me hallo junto a mi querido Padre Francisco (San Francisco de Asís), rodeado de Querubines y Serafines
que entonan el himno del amor y de la gloria.
En
el mundo se vive sin Fe, o tal vez con Fe
lánguida. Los
que están más cerca del Señor podrían trabajar más y embellecer su alma con jugos vitales..¡Dichosas
las almas que, como industriosas abejas, llegan a alcanzar la meta celestial con
la corona bien formada sobre su cabeza!
Mientras
tanto, en el mundo sólo se piensa en gozar y se peca mucho. Hay amenazas por
parte de Dios que se van a cumplir inexorablemente. Toda la Corte celestial
adora a la Omnipotencia Divina y le suplica que se aplaque. Por eso mismo...
rogad todos y ofreced sacrificios.
Todos dicen: ¡Ha muerto el Padre Pío ! ¡Ha muerto el Padre Pío!
Mas ¿cómo puede llamarse "muerto" al que ha alcanzado la verdadera
vida, la eternidad? El alma inmortal abandona sus despojos mortales, o sea el
cuerpo, para gozar de la verdadera felicidad. Muertos
son los que viven alejados de Dios, sin vivir la verdadera vida, esto es: la
gracia divina. El alma muerta a la gracia, viviendo en las tinieblas, tiene su
cuerpo como un cadáver ambulante, sin consistencia esencial. Toda la
vida que anima al cuerpo es la sustancia real emanada de la vida del alma. De ahí
que el título de muerte, para los seguidores de Cristo, es absurdo. Se debería
llamar "tránsito" "viaje a la casa paterna".
En el mundo se viaja mucho, llevando el alma en el frágil vaso que la
contiene. De ahí arrancan las facultades intelectuales operantes, producidas
por el alma.¡Ay de aquellos que no conocen bien lo que significa pasar de la
tierra a la eternidad! Se experimenta un gran miedo porque no se vive de la
realidad vital. Por esto, se da mucha importancia a la humanidad, viviendo a
medias.
¡Amad la verdadera vida que os conduce a
Cristo! ¡la carne debe servir
de instrumento para atesorar méritos con miras al viaje que conduce a las bodas
eternas! "¡Nada de miedos!" El que sepa viajar, encontrará su
triunfo...! El triunfo de haber custodiado bien el tesoro del alma inmortal en
unos despojos mortales, terrestres, llamados "cuerpo", el cual también
resucitará resplandeciente al final, para gozar de la felicidad
celestial. Cuanto más frenemos el cuerpo, mortificando sus fuertes pasiones y
manteniéndolo en la pureza, tanto más nos servirá para obrar el bien y tanto
más brillará en la feliz eternidad.
La muerte no es tal para los que hayan vivido la vida de
Cristo, sino
que es vida. El alma es el centro vital de todo el ser humano. Apenas deja, el
cuerpo, se lanza como flecha
hacia Dios, Fuente de vida para iniciar la vida sin
fin... Siendo así, las almas en gracia de Dios
no deben experimentar ninguna
especie de terror al aproximarse la hora suprema de su encuentro con el Creador".
"Muchas personas me han tenido por áspero... irascible.. ¡He aquí
el motivo! ¡Cuántas luchas intimas debí entablar contra el amigo del orgullo,
que a veces me molestaba fuertemente y, en ciertas circunstancias propicias, me
hacía obrar diversamente!
¡Pero no debemos juzgar con facilidad a un alma que humildemente ama,
sirve y se sacrifica para la gloria de
Dios.
"Querido
hermano en Cristo y con Cristo! Te recomiendo ocuparte actualmente de cómo
poder honrar siempre más a la gran Madre de Dios y Madre nuestra. Si estuvieses
en el cielo y vieras todo lo impuro que hay en el corazón del hombre, y cómo
el hombre quisiera desbaratar los planes de Dios manifestados en la Redención
humana por medio de María Inmaculada, tú desearías precipitarte, si te fuese
posible, sobre la tierra, para manifestar al mundo la verdad infalible del Verbo
Encarnado en el seno purísimo de la Virgen María, por obra y virtud del
Espíritu Santo. Sin embargo,
sabiendo tú todo lo que hay en el mundo no puedes llegar a comprenderlo
plenamente, por no encontrarte en el eterno esplendor de Dios.
¡Cuánta
consternación y aún miedo, para expresarme de un modo humano, no deja en
nosotros la Infinita Justicia de
Dios, dispuesta a actuar al ver vilipendiada y
ultrajada su Infinita
Majestad! Tú, querido hermano, querrías comprender cómo
los Bienaventurados pueden gozar y al mismo tiempo sentir consternación y
miedo: vete sabiendo que, siendo nosotros felices en el Cielo, nos vemos
obligados a valernos de modos terrenos para hacernos comprender mejor. ¿No fue
necesario que se humanizara el Verbo
de Dios, Jesús, para salvar a la
humanidad? Por lo tanto, no es nada extraño que nosotros nos
manifestemos tristes y doloridos, y que podamos estar horrorizados ante la
terrible desventura que afectará a toda la humanidad, contaminada con la culpa
y sin posibilidad de salvación.
Los
ángeles, aun siendo puros espíritus, cuando se aparecen, ¿no tornan acaso
formas humanas? Todo es posible para Dios, cuando Él lo quiere.
La
manifestación dolorosa debe aparecer en proporción con la redención de un
Dios Omnipotente, de tal modo que el hombre tome conciencia del horror que
despierta en Dios su presencia tenebrosa.
Cuando
el cielo está sereno y brilla el sol, el hombre se siente feliz de poder obrar
cómodamente, sin encontrar obstáculos; pero cuando el cielo se presenta oscuro
y amenaza con una lluvia torrencial, entonces sí que el hombre toma
precauciones de defensa. . . siempre y cuando lo quiera.
¡Cuántas
manifestaciones nefastas de libertinaje
inmoral! Los malvados, queriendo encubrir su corrupción, pretenden
ofuscar o anular los atributos de Dios en la creación y Redención del hombre
caído y luego depravado con tantas infamias. El mundo camina en tinieblas!. No hay medio de escape! Debería ser
castigado y reducido a la nada, con más razón que Sodoma y Gomorra!
No tardéis en destilar sobre las almas un poco de luz del
cielo! Pero
antes que nada, esta luz deberían recibirla las almas consagradas...
aseglaradas..., que pretenden cambiar el Maná
Celestial (la Eucaristía) por las bellotas
de los animales inmundos!
"¿Qué sucederá en el mundo?
Nuestra felicidad del Cielo está invadida por gemidos angustiosos, por
cuanto todos tenemos en la tierra seres humanos que nos pertenecen. ¡Apresúrate!
¡No te detengas en reflexiones! Escribe. . . habla. . - sacude los corazones
que quieren sumergirse en el barro! Son, ante todo, nuestros Hermanos
Consagrados los que hacen amargo el "Pan de la Vida", por cuanto
comienzan a corromper su conducta.¡Qué
trágica perspectiva!... ¡Qué Babilonia de visiones!... La hora es gravísima
y serán ellos los primeros en ser envueltos en la tormenta, por cuanto a
causa de ellos ocurre tanto mal en el mundo.
Pon en práctica tu
programa:
lº Manifestar al mundo el Dogma de la Inmaculada Concepción de la
Virgen María;
2º Proclamar que las almas consagradas al no querer seguir las normas
de la pureza y de la continencia virginal, no son dignas de permanecer en el
servicio de Dios junto a los Santos Tabernáculos.
Hace falta mucha
oración, un poco de penitencia, mayor unión con Jesús
Eucaristía, mayor dedicación al desagravio. Se necesitan víctimas de reparación,
almas Hostias, almas puras. El sufrimiento de las almas puras penetra en los Cielos.
¡Que no duerman los fieles! Preocúpense de los intereses del Creador,
eviten los pasatiempos inútiles la televisión prolongada!
¡Privaciones. ..
penitencia. . . celo por la gloria de Dios!!
"Te propongo todavía manifestar al mundo dos problemas importantes
que tanto se valorizan en la Gloria
Beatífica, en la cual nos encontramos. Si nos fuera dado bajar a la tierra,
estaríamos dispuestos a volver a ella, para hacer méritos y llenar, cada uno de
nosotros, aquellos huecos grandes y pequeños pasados inútilmente en tiempos
perdidos.
Dios ha creado a los hombres, no para disiparse en el tiempo, sino para
salvarse y santificarse por medio del tiempo, empleándolo para la Patria
Celestial que los espera a todos.
Es la pérdida del tiempo pasado inútilmente en el pecado, lo que
gradualmente arrastra al infierno.
Este es el primer problema: evitar la pérdida
del tiempo.
El segundo es, inculcar la necesidad de vivir en la presencia de Dios. ¡Qué importante es vivir en la presencia de Dios!
El mismo Señor dijo a
Abraham al constituirlo padre de grandes
generaciones:
"¡Anda
en mi presencia y sé perfecto!"
José, hijo de Jacob, invitado a cometer el mal en casa de Putifar, se
rehusó a ello enérgicamente diciendo: ¿Cómo puedo yo cometer una mala acción
en la presencia de mi Dios? - A consecuencia de esto fue calumniado y recluido
en una cárcel. Pero el Señor
estaba con José y lo premió, haciéndolo grato al director de la cárcel,
quien le confió los demás presos que quedaron todos a sus órdenes. Además,
el Señor le premió dándole el don de profecía y así salió de la cárcel y
fue constituido virrey de Egipto.
La
casta Susana, invitada a pecar, al pensamiento de "¡Dios me ve!",
pronunció su "no" rotundo. Los tentadores, burlados, inventaron una
calumnia y la condenaron a muerte. El Señor quiso premiarla, y mandó al Profeta Daniel para
descubrir la calumnia. Fueron condenados los acusadores de Susana y ella fue
liberada de aquella inefable calumnia que debía conducirla al martirio.
¡Problemas importantísimos son éstos de los últimos tiempos, tan
pecaminosos y tan llenos de escándalos! Se vive como si Dios no existiese y
aquellos que conocen la existencia divina intentan huir de la mirada de Dios, a
fin de ahorrarse preocupaciones en la justificación de su conducta extraviada.
Muchas almas se hartan de conocer y saber
lo que yo he dicho o
hecho en San Juan Rotondo, pero no logran decidirse sobre una base firme y
convincente.
"Te recomiendo insistir para hacer progresar el amor y la
preocupación hacia aquel acto supremo del infinito amor que prodigó Jesús dándose
a Sí mismo todo entero y sin límites a las
almas. Que
se sienta esta gratitud hacia Jesús Eucaristía y que se ponga en práctica.
El Tabernáculo es la fuente de la vida; es sostén, paz, ayuda y
consuelo de las almas fatigadas.
Se debe ir a Jesús con verdadera fe y no por rutina como para olvidarlo
cuanto antes 'Vivir de la fe, de aquella fe viva que eleva las almas a
las cosas sublimes, en vez de sumergirse demasiado en la tierra.
El mundo es un lugar de tránsito. Se debe saber luchar para
desprenderse de las cosas fugaces. Si las almas no se acercan con frecuencia al
Fuego Eucarístico, permanecen frías, sin aliento, tibias, sin méritos. Y ¿qué
consuelo puede recibir Jesús de esas almas que no tienen la fuerza de volar
sobre todo lo creado? Debemos vivir firmes en la convicción práctica de
nuestra obligación de amar y servir al Señor.¡Oh, si las almas conociesen bien y apreciasen el gran don de Dios que
se quedó viviente en la tierra, cómo vivirían la vida de otro modo!
Del Tabernáculo se sacan todos los tesoros: el alma se santifica y vive
transformada en Dios. Si no se experimenta hambre y sed de Dios Vivo, se vive
una vida vacía, obscura, que no hace ningún progreso."
"Se me atribuyen milagros, profecías, bilocaciones,
estigmatizaciones, etc. Pero yo no fui otra cosa que un indigno instrumento del
Señor. Sin la lluvia que cae del cielo la tierra no produce más que cardos y espinas. En
cierto modo,
Jesús
debe servirse de algún alma para demostrar al mundo su existencia y su
omnipotencia. A muchas almas ha dado el Señor abundantes gracias, pero después
se las retiró porque Él quiere ser correspondido. La semilla debe germinar...
el terreno debe ser fértil. Solamente se necesita acoger a Dios que llama a la
puerta y, si no se le abre generosamente para recibir su visita.. . pasa de
largo ... no se detiene a hospedarse. Exige cierta disposición que es un deber.
El resto lo hace Él y sabe hacerlo bien. Mas
el alma que busca y desea la visita de Dios, tiene que apartarse del bullicio
del mundo. El buen Dios me encontró a mí.....
solitario y en oración. Llamó a la puerta de mi corazón y yo lo acogí,
pensando que era un deber el hospedar al Señor que me había creado.
Amar a Dios es el mayor deber de la vida, y yo lo comprendí desde niño,
como lo comprenden aún muchos niños, todavía no emponzoñados por el mundo. ¡Son
las familias las que tienen la puerta cerrada a ¡a luz del sol!
Son las familias que malgastan tiempo junto al televisor, en presencia de
sus pequeñuelos. Esperan con ansia los programas interesantes sin preocuparse
de los niños, que van asimilando tanto veneno en sus inocentes corazoncitos...
y por esto el Señor pasa de largo! Así
es el tiempo presente: el paso de Dios, sin darle la oportunidad de detenerse! Y
después... ¡pobres familias que de un hogar hacen un foco de rebelión!
Yo,
por la gracia de Dios, he cumplido mi jornada y creo haber cumplido con mi deber
en dar al Amor todo lo que Él por amor, me ha dado a mí a lo largo de su
Calvario.
¡Si supiéramos cómo resulta cien veces centuplicado por
Dios todo
acto, aun el más mínimo, hecho por su amor! A todos los miles de personas que
acudieron a verme en San Juan Rotondo, sin reparar en incomodidades y
sacrificios, les pregunto:
¿Habéis
cambiado de conducta? ¿Qué frutos habéis sacado de haberos acercado a un
pobre siervo de Dios? Si todos hubieseis cambiado, habríais llevado la luz al
mundo. Vuestros contactos conmigo han dado escasos frutos, pues de otro modo el
mundo no empeoraría constantemente.
Reflexionad: Si la semilla enterrada en el surco no muere, no
echa raíces; si el hombre no muere a todas las inclinaciones de la
carne, no puede tener vida. El hombre y la mujer, en el paraíso terrestre, no
supieron luchar ni vencer en la lucha diabólica del orgullo y cayeron vencidos
en las garras de Satanás. Su pecado pasó a todas las generaciones hasta el fin
del mundo, y de ahí que la lucha siempre revive en el hombre, como consecuencia
del pecado. Como un padre desnaturalizado, llevando una vida escandalosa,
corrompe a sus propios hijos con su mal ejemplo, así Adán pervirtió al mundo.
Lo
que en estos momentos te estoy anunciando, tú, querido hermano, puedes
libremente referirlo, ya que es urgente que la humanidad sea sacudida y
despierte. Que no duerma en el pantano de la culpa; que reconozca la
omnipotencia de Dios tres veces Santo, y que de su corazón mane leche y miel en
vez de odio.
Los
castigos, se los procura el hombre con sus actos de rebelión contra el Dios
Altísimo.
El hombre, abandonado a sí mismo por parte de Dios, se encamina hacia el abismo
de toda clase de perdición.
"Escribe también esto:
No
se comprende bastante la importancia del alma cuando debe comparecer ante la
Infinita Majestad de un Dios
Juez. Aún algunos Santos, aunque de excelsa
santidad, han demorado por unos instantes su entrada en la gloria eterna a causa
de algunas cositas que parecen nada a los ojos de los hombres.¡Cada alma debe
corresponder a los talentos dados por el Señor! "Te dejo oh hermano, este
legado: ¡El Crucifijo, la Eucaristía, el Corazón Inmaculado de María y las almas
que hay que salvar
!"
SEGUNDO
MENSAJE DEL PADRE PÍO A UN ALMA

Introducción
El Padre Pío, en su prolongada y fatigosa permanencia sobre la tierra,
cumplió una gran misión. Por voluntad de Dios, ahora que está en la feliz
eternidad, sigue desempeñando en el mundo una misión grandísima, por medio de
sus "mensajes". Como en todas las cosas, pero principalmente en este
campo sobrenatural, hay quienes creen y también quienes lamentablemente no
creen.
¡A
cada alma su propia responsabilidad!
El Padre Pío, en abril de 1969, se presentó a un alma, víctima
extraordinaria. Sus rasgos eran humanos y de ellos emanaba suavidad, fragancia y
luz. Al contemplarlo, se podía comprender, en cierto modo, qué gloria le cupo
en el Cielo, después de una vida de martirio en la tierra, gastada en amor de Dios. De
la extremidad de sus dedos (... pulgares e índices ...), con que tocaba
a Jesús Eucaristía, salían rayos luminosos, por cuanto su vida se había
hecho digno, en cuanto le fue posible, de tocar con sus dedos la Hostia
Consagrada.
El
Padre Pío dijo a esa misma alma esta segunda vez:
"Querido hermano, escribe:
El
Señor quiere servirse primero de mí y después de ti. La elección ha sido
hecha por Dios, que dispone revelar su voluntad por mi medio, para que tú la
trasmitas al mundo pagano.
Os
quiero advertir a todos los que estáis sobre la tierra, hombres y mujeres,
juventudes masculinas y femeninas, que el globo terrestre es dócil a las
disposiciones del Creador, obedeciendo a sus leyes naturales. Mientras tanto, el
mundo gime y se halla en gran aflicción al verse de ese modo sacudido,
maltratado y pisoteado por la humanidad, tan rebelde a su Creador y Redentor. En
el campo natural ¿qué cosa falta para vuestro sostenimiento, para el
desarrollo de vuestra existencia humana? ¡De parte de Dios, nada! ¡Sois vosotros los que recibiendo, en vez de ser
agradecidos, dais la espalda a vuestro Bienhechor y maldecís con vuestra
insensata conducta al Señor del Cielo, que os llena de beneficios! ¿No advertís
que estáis atravesando días obscuros y tremendos, y que tinieblas de muerte
asedian vuestro ambicioso destino, sediento de placeres? ¿Rehusáis abrir los
ojos para ver claro, a la luz del sol vuestro inicuo proceder? ¿No queréis
prestar fe y creer en los mensajes enviados desde el Cielo para buscaros a
vosotros, ovejas descarriadas? Os he dicho que vuestro Creador no os deja sufrir
por la falta de nada al gobernaros. Pero, responded: Vuestro cuerpo ¿es acaso
semejante al jumento que, para obedecer, vive sujeto a los azotes de un amo
cruel? ¿En qué consiste vuestra vida sobre la tierra? Y toda vuestra elevación
mental, en el afán de extenderse hasta la cumbre del cielo, con el fin de
explorar las obras creadas por Dios superando toda clase de peligros... y todo
ese aparato científico fabulosamente aplaudido por la incauta humanidad... ¿a
qué provecho radicalmente fundado orienta vuestra alma?
El
Señor os ha dado infinitos medios para vivir bien, pero sobre todo os ha dejado
medios preciosos para salvar vuestra alma. Vuestra inteligencia se consume en
experiencias de nuevas invenciones humanas, pero solamente el alma que sabe de
infinito, encuentra alas para hallar a su Creador, a su Redentor. Vosotros
vivís
vida de paganos, porque tenéis un corazón venal, demasiado egoísta. Cada uno
se ama a sí mismo en detrimento del prójimo, porque habéis extraviado el
camino del verdadero amor de Dios.
¡Pensad
en esto seriamente! ¡El Señor no
puede soportar más vuestro orgullo... vuestra arrogancia... vuestro corazón
endurecido en la culpa! Toda vuestra conducta se reduce a un trapo de lujuria y
de gloria mundana.¡Pasáis junto al borde del precipicio y rehusáis daros
cuenta de ello! Despertaos, sacudíos, apartaos de la embriaguez y no permitáis
ser alcoholizados por el infernal enemigo que ya ha tomado mucha ventaja en el
hecho de poseeros más o menos a todos vosotros. Rápidamente se va extendiendo
cada vez más su influjo pestilencial. Poquísimo tiempo os queda para restaurar
los surcos en vuestras almas! ¡Haced un poco de penitencia!. ..
¡Fuera todos
los pasatiempos corrompidos, diurnos y nocturnos!. .. Si no volviereis a
vuestro Dios, contritos y arrepentidos, seguirán vuestros pasos las sombras de
la muerte.
Se aproxima el verano y los Templos son profanados a causa de la incuria de los Sacerdotes relajados y muy aseglarados, los cuales ven con indiferencia que se falta al debido respeto y a la modestia que se debe observar en los lugares consagrados por la presencia del Dios Vivo. ¡Obsérvense en los Templos las normas estrictas queridas por Dios! ¡Nada de nudismo, de cabezas descubiertas y de mujeres con pantalones! El Señor escogió su venida al mundo, cuando en Palestina las mujeres llevaban la cabeza siempre cubierta y los hombres vestían túnica y manto. A la Reina Celestial se la representa en todas las imágenes con vestido largo y la cabeza cubierta. De aquí que, en nombre de Dios, ¡nada inconveniente penetre en el Templo Santo! Los Ministros de Dios déjense de pusilanimidades; tengan ojos vigilantes en el control de sus fieles, busquen en todo la gloria de Dios y, con habilidad paterna, sepan fermentar bien la masa, alejando así la ira divina que demasiado cansada está de esperar.
El
sexo femenino es el sexo delicado y debería vivir su delicadeza, esto es, la
gentileza del sentimiento en los actos de expresión. Su comportamiento, más
sensible que el del varón, debería ser manifestación de su pureza y de su
discreción personal. Sin embargo, las mujeres, pervirtiendo el orden divino con
su comportamiento, pervierten a la humanidad, a la sociedad, a la familia y a la
inocencia de que se ven rodeadas.
¡Oh
mujeres, no frecuentéis las playas con vuestro contagio pecaminoso! ¡Queréis
atraer la mirada del hombre y, en cambio, lo ofuscáis! ¡Vuestro modelo sea la
belleza, la virtud y el candor de la Virgencita Celestial! ¡No sigáis a Satanás,
corruptor maléfico y provocativo! ¡No adornéis con ligereza vuestro cuerpo,
que un día se convertirá en horror y hedor de los sepultureros!
¡Sed
cautas, prudentes, y no insensatas! Recitad con frecuencia la siguiente
plegaria:
¡Toda
hermosa, pura, santa e inmaculada eres, oh María...
ruega
para que se salve esta pobre alma mía...!
Dos
ambiciones, en este último tiempo, empujan al hombre al abismo: la ambición
del dinero y el afán de placeres. La mujer, en cambio, es empujada por el
libertinaje en todo. La vida del hombre sobre la tierra debería ser vida de
conquistas para la vida eterna, luchando contra las pasiones que se oponen al
Reino de Dios.¡Cuántas luchas, cuántas industrias no se afrontan en el mar
tempestuoso de la vida del mundo para mejorar siempre más la propia posición,
para tener así mayor posibilidad de no caer en desilusiones infructuosas, para
adquirir fama, para sobreponerse al que podría comprometer el propio éxito!
Pero ¿habéis pensado alguna vez que vuestra alma lleva impresa de un modo
indeleble la eterna palabra de Dios:
Hagamos al hombre a nuestra imagen y
semejanza...? Por lo tanto el hombre, venido de aquella fuente de amor
inexplorable de eterna vida, debería vivir de realidades positivas. Estas
realidades las puede ofrecer solamente la oración. Jesús nos ha dejado el
ejemplo; se apartaba aun de los Apóstoles para retirarse a hacer Oración y Él,
bien lo sabéis, no tenía necesidad de ella. Dijo así mismo a los Apóstoles,
sus predilectos: Vigilad y orad para no caer en tentación. El que ora, se
salva; el que no ora se condena. Se ha perdido la verdadera ruta por no querer
emplear un poquito de tiempo con Dios. El orar os provoca fastidio. Estáis muy
apegados al mundo, y ya no sentís necesidad de Dios. Lo imagináis lejos de
vosotros, y por eso lo mantenéis arrinconado, como si no existiese.
Halláis
solamente tiempo para vuestro mortal entretenimiento en contemplar horas y horas
aquel mundial instrumento de ruinas nocturnas que es el televisor,
ofuscando siempre más y más vuestras mentes, contagiadas con tantas revueltas
malsanas y pecaminosas. Pensad seriamente que sólo el alma es la mayor riqueza
de vuestra vida, por cuanto ha sido creada y ennoblecida por un Dios Creador de
todo el universo. Fuera de esta realidad, está todo perdido... no sembráis
nada para la eternidad... vivís en el vacío y pisoteando la propia dignidad
del don gratuito recibido de Dios...¡vuestra alma!
¡Reavivad
vuestra Fe! ¡Rogando, os salvaréis!¡Pensad en la generosidad de tantos Mártires
para salvar su alma! Y vosotros, ¿qué haréis para salvar la vuestra? ¿El
jumento vale más que su dueño?... Y, si vuestra alma es de un valor infinito,
¿cómo la pisoteáis y la hacéis semejante al jumento?. . . ¿Acaso no es
vuestra alma una posesión que os pertenece?
La
verdad no se puede negar. El alma vive realmente en vosotros, infundida en
vosotros. Cuando se separa del cuerpo para alcanzar la eternidad, el cuerpo
permanece inerte y después se
pudre.¡Y, sin embargo, en nada os preocupa un misterio de tan gran importancia,
como si tuvieseis la eternidad garantizada en la tierra! En el mundo os
ocupa demasiado la ciencia progresiva, y está en constante decadencia la
ciencia divina, la ciencia del amor, que debería poner en equilibrio toda
vuestra existencia.¡La ciencia progresiva ¡Qué desastre para tantas almas
incautas! Puede afirmarse que la ciencia moderna es la Biblia del demonio.
Descubrir algo de nuevo, disfrutar algunas leyes de la naturaleza, lanzarse
fuera del globo.. todo esto debería
acercarnos a Dios, quien ha puesto en el mundo tan maravillosos secretos y
proporciona el medio de descubrirlos con el don de la inteligencia. En cambio el
hombre, pequeño átomo del universo, se pierde en su soberbia; se cree grande
porque escudriña desflorando todo lo creado y no se interesa por Su
Creador.
Olvidándose de su eterno destino, sólo piensa en el tiempo y sólo confía en
su ciencia. Pero la Fe, que es verdadera ciencia, vence a la ciencia humana.
En
el mundo, todo tiene límites. Sólo Dios no tiene límites. .. ni pasado, ni
futuro. Él es el Increado, el Omnipotente, el Omnisciente, el Abismo Infinito
que no se llena jamás. No podéis, por lo tanto, evitar su mirada sobre
vosotros. Él lo ve todo y con la misma medida de tiempo con que lo hubiereis
medido, seréis sin duda medidos en el último día, cuando os diga en su
inmensa Majestad, con derecho de Padre de todos los pueblos: Id, malditos, al
fuego eterno! ¡No os conozco!
Estos
mis avisos son gracias inmensas que recibes de Dios, ya que os hablo en su
nombre, con el fin de llamar vuestra atención hacia un verdadero mejoramiento.
Pero si no lo hiciereis y continuareis siendo sordos, no
podréis escapar a su Divina Justicia.
Tenéis muchos medios de salvación,
principalmente "la oración"; el acercamiento a
Dios. Los Templos están
desiertos. Ya no sientes atractivo alguno
en buscar a Aquél que anda siempre en busca de la oveja descarriada. Pero aquellos que van al Templo, ¡con cuánta prisa e irreverencia están en la
presencia de Dios que está vivo y verdadero en el Tabernáculo!
Algunos,
habiendo contraído cierta costumbre, entran al Templo con tanta desatención,
con tanto desgano, con tanta ligereza en el vestir y en el trato... que profanan
el Lugar Santo de Dios.
Os
repito todavía: ¡No midáis el tiempo al Señor, ni a vuestra alma!
Valorizadla, defendedla, conducidla derechamente a
vuestro Creador. ¡Bien sabéis cómo de improviso podríais hallaros
frente al tribunal de Dios! Algunas muertes repentinas son indicio de reprobación
y de castigo divino, porque muchos viven alejados de Dios.
¡El
Señor es misericordiosísimo, pero es también inexorable en su Infinita
Justicia!
Dichosos
los que conocen el fin para que han sido creados ¡Pero qué pocos son éstos!...
¡Los
Sacerdotes!... ¡Qué grandeza de dignidad los recubre y qué insensatez
quererse degradar! ¡Escuchad, oh Consagrados!
Dios, que es la Pureza por
esencia, se escogió una familia inmaculada aún en la tierra. La familia íntima
de Dios está formada por las almas vírgenes escogidas por Él.
Donde vive un
alma pura y virgen, ahí está el Templo de Dios. Vuestras mentes, oh Sacerdotes,
son altares de Dios, en donde Él se inmola. ¡Dichosos de vosotros si derramáis
la gracia divina, como flores de los jardines, como Templos de la Religión,
como Altares del sacerdocio! Las obras de las almas castas están exentas de
amargura y llenas de suavidad, por cuanto la pureza descansa en Dios. A
vosotras, oh Almas Consagradas, está asignada una custodia especial, ya que
sois los que conserváis inmaculado el tálamo del Señor. El alma virgen es una
víctima que se ofrece a la Madre Iglesia. Los Sacerdotes vírgenes son los que
enaltecen y exaltan con sus labios la Pasión de Cristo y, llevando en su cuerpo
dicha Pasión, son los lirios perfumados de la Iglesia. Como el agua límpida
refleja el sol, así el alma pura y casta refleja la imagen de Dios, que se
revela a los puros y limpios de corazón. Recordadlo con profunda atención:
el
ornato más hermoso y mas precioso del sacerdote es la pureza virginal. La
pureza penetra los Cielos y da la visión y la inteligencia de las cosas
sublimes. Es un reflejo de la claridad de
Dios, da el gusto y el sabor de todo
lo que es santo, tiene especial intuición de las cosas espirituales, crea los
heroísmos de la virtud y del martirio y da ardores y alientos para la salvación
de las almas.
¿Qué
haréis, queridos Hermanos, para manteneros
castos y puros en medio de tantos peligros de un mundo hechicero y traidor? Practicad la Mortificación de los sentidos externos,
principalmente de los ojos y oídos, evitando las familiaridades ociosas, que
constituyen la tumba de la pureza.¡Oh, la pureza virginal es envidiada por los
mismos Ángeles! Ella da un particular esplendor a los ojos y a los gestos. La
pureza viene del Cielo. Es preciso pedirla incesantemente al Señor y poner empeño
en no mancillarla.
Es necesario cerrar las puertas a la sensualidad terrena, como
cuando se cierran puertas y ventanas para impedir la entrada de algún
indeseable.¡Que la constante. mirada de la Omnipotencia de Dios os enamore de
Él y os haga vivir la vida del Cielo ya desde aquí abajo!
Recuerden
los fieles: todos los jueves, en la Parroquia o por lo menos privadamente
en casa, hágase una Hora Santa para la Santificación de los Sacerdotes.
Tú,
querido hermano, me pides un mensaje relativo al divorcio. Pero mi mensaje
carece de fuerza frente a tantos escándalos públicos que se cometen.
¡Divorcio!...
¡Peor que el divorcio!...¡Lo que los perseguidores de la Iglesia pretenden
introducir en Italia es simplemente el adulterio
pecaminoso! ¿Cómo puede mi
palabra eliminar las turbulencias fangosas de rebelión contra la fundamental
ley divina?... ¡Qué modelo puede presentarse a un pueblo así pagano y ebrio
de pasión?.. Los partidarios de Satanás. tienen su reino en el
mundo. ¡Cuánto
fuego oculto bajo cenizas, que se va propagando más y más!
¡Mensajes!...
¿Qué éxito tendría mi mensaje... ya que a los mensajes poca fe se les
presta y se prefiere dejarlos en el vacío?. . Y además.. . ¡ahora es
demasiado tarde!
Escribe
sin embargo:
El
divorcio es la torpeza de los últimos tiempos, anarquía familiar y social,
espantosa orfandad en el mundo! ¡Téngase
presente el verdadero grito de alarma, de gran angustia y de gran amargura que
repercute en el Corazón de Dios!...¡Los hombres se han hecho juguete de los
abismos infernales! ¿Cómo reedificar lo que se ha
derrumbado?...Solamente la
oración más intensa y el sufrimiento de los buenos unido a la plegaria, podría
alcanzar alguna chispa de luz en los cerebros obscurecidos.
Aún
hallándome en la gloria inmortal, gracias al amor que nos une a la Santa Madre
Iglesia en un solo vínculo con vosotros, los viandantes, en nombre de Dios y
por medio de mi querido hermano, os dirijo mi ardiente palabra, que parte del
Cielo para unirse todavía con vosotros en la tormenta del mundo. Pero de un
modo particular me dirijo a los que me vieron personalmente y compartieron
conmigo los sentimientos de la Fe con un transporte mayor de amor de Dios.
¡Escuchadme
atentamente!
Ha
avanzado la tarde y está avanzando la noche de la vida del mundo. Avanza
siempre más, ejerciendo su imperio, la invasión del mal. La humanidad corre
hacia el abismo en proporciones cada vez más alarmantes, provocando espanto y
desaliento en el ánimo, dolorosamente aterrorizado de aquellos pocos buenos que
todavía están firmes en la Fe. Un grito de alarma, unido a una profunda
amargura, invade el ánimo angustiado de la Iglesia, del
Vicario de Cristo y de sus miembros.
¡Acercaos
a mí una vez más! ¡escuchad el grito de mi palabra suplicante!
¡Almas
que todavía estáis firmes en la Fe, levantad vuestra bandera de paz, de amor,
de Fe en Cristo y con Cristo, para
defender vuestros derechos personales según las normas establecidas por el Ser
Supremo y contenidas en la doctrina de la Iglesia! ¡Formad vuestro ejército
contra la corriente del mal!¡Vuestro Padre Pío os asistirá! ¡Anulad,
despreciad la deplorable fórmula "divorcio" = "fornicación"!
Divorcio es la satisfacción de la propia carne y de la propia sangre, con el
fin de consolidarse en una vida propia de animales inmundos debajo del Cielo, a
la vista del Creador de todo el universo.¡Qué ceguera, odiada por Dios,
indigna de su perdón! Divorcio significa provocar la maldición de Dios sobre
la tierra, sobre todo el género humano.
El
Señor, Padre de todos, antes de abandonar la tierra y después de haber dado
toda su vida inocente al precio de su sangre, dijo: ¡No os dejaré huérfanos!
Estaré con vosotros hasta la consumación de los siglos!
Los hombres crueles e insensatos exclaman, por el contrario: ¡Queremos
el divorcio! ¡Formemos familias de huérfanos! ¡Multipliquemos en el mundo
los escándalos y la corrupción! ¡He aquí la rebelión compartida con Satanás!
¡Oh, hombres inicuos, reflexionad y reflexionad bien sobre este concepto lúgubre
y desastroso, es decir, sobre la destrucción de las familias y de tantas almas
inocentes, víctimas de la disolución del matrimonio!
¡Haceos
conscientes de vuestro proceder; no sigáis defraudando la obra de Dios
esculpida en vuestras almas! ¡No viváis más como rebeldes! Estáis rebajando
demasiado vuestra dignidad personal, habiendo extraviado el camino de la
dignidad divina.¡Deberíais daros cuenta de vuestro estado y de cómo actúan
en vosotros tantas potestades! Y en cambio. . . de la mujer habéis formado una
sucursal de pasiones brutales y desvergonzadas.
¡Divorcio..
- fornicación... dejar o tomar lo que más agradare, lo que conduce mejor a la
vida de placer, atendiendo a las bajas perspectivas del propio interés. La
lujuria, la ambición y la concupiscencia os han hecho esclavos de la tierra que
estáis pisando! Todas las fuerzas políticas están influidas por el mal; mas
la soberbia es muy detestada por Dios. ¡Abrid bien los ojos! No es necesario ser
pesimistas. Mirad a vuestro alrededor y ved cómo todo está en ruinas y todo
dolorosamente deplorable. ¡Buscad las causas; analizad vuestra conducta! Pensad
que cada momento que pasa de vuestra vida es un
nuevo compromiso contraído con Dios.
¡Renunciad
a lo ilícito y a lo superfluo! Es el sufrimiento lo que da mérito a la vida; y
la vida, cuanto más se aprecia, tanto más vale. Pero no un aprecio humano,
aprecio de todo lo que halaga los sentidos, sino aprecio que os haga encontrar a
Dios, apreciando todo lo que consolida una vida de verdadera Fe, de caridad, de
amor. Acercaos frecuentemente a los Sacramentos instituidos por el mismo Dios.
¡Os está hablando quien en la tierra pasó una vida de Crucificado, de mártir
en el cuerpo y en el alma, para conducir las almas a Cristo! ¿Y vosotros queréis
llevar una vida placentera, omitiendo lo básico de la salvación de vuestra
alma? ¡Buscad a vuestro Creador ¡Enfrentad generosamente a todos vuestros
adversarios! ¡Neutralizad las Fuerzas y los poderes diabólicamente agresivos!
¡Sed los defensores de la indisolubilidad del matrimonio! Una sola es la
verdadera ley: Dios, la Iglesia, la sociedad... en sus relaciones concretas. Mi mensaje debe despertar gran confianza. ¡No lo tomáis a la ligera! Dad gracias
a Dios, que me permite todavía estar entre vosotros para animaros!
Os
lo repito nuevamente: ¡Orad, orad, orad! ¡Buscad a vuestro Cristo, pendiente
de 1a Cruz, todo llagado y ensangrentado por vuestro rescate, por vuestra
salvación!. ¡Dad validez y no anuléis tantos preciosísimos méritos
infinitos! ¡No viváis más de ingratitud, de insensibilidad! ¡Prended en
vuestros corazones la flama de la verdadera caridad de Cristo! ¡Amad a Quien os
ama! ¡Romped las cadenas del pecado, que os tiene atados y paralizados!
¡Reavivad vuestra Fe, Fe profunda, auténtica, que os ayude siempre más
a realizar una síntesis que valorice toda la verdadera vida!
¡Alejad de vosotros todo lo que os conduce a vivir lejos de Dios, de la
iglesia, de los Sacramentos! ¡Arrojaos confiadamente a los pies y a los brazos
de vuestro Padre Celestial! Él os acogerá; jamás rechaza al alma arrepentida.
Decidle de todo corazón: Señor, ¿qué queréis que haga? ¡Qué os sirva de
gran ayuda el Corazón Inmaculado de María, última áncora de salvación para
los hijos extraviados! ¡Cómo llora y sangra su Corazón Maternal al veros
alejados de su Jesús! Recurrid a Ella con confianza para que os conduzca de
nuevo a Jesús. Ella os guiará al puerto de salvación.
No
olvidéis todas vuestras visitas anteriores para encontrarme en San Juan
Rotondo, y poned en práctica tantos y tantos consejos míos. ¡Que os hable
al corazón mi personal presencia de crucificado por la salvación de las
almas!
¡Pido
por todos y os bendigo a todos!
Vuestro Padre Pío
Arcanos: Misterios o cosas ocultas muy difíciles de conocer. Secretos muy reservados y de gran importancia.
Queremos agradecer a la persona anónima que realizó la impecable traducción desde el italiano de estos maravillosos mensajes del Padre Pío que tanto bien nos hacen a todos. Les sugerimos que formen grupos de reflexión y que analicen este texto en profundidad, se sorprenderán de la cantidad de mensajes que descubrirán después de un análisis exhaustivo.

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